Sra. Rius contactos de sexo y relax con señoritas y mujeres en Barcelona
Sra. Rius contactos de sexo y relax con señoritas y mujeres en Barcelona

Una breve biografía

Lydia Artigas, también conocida como Lydia Rius y la Sra. Rius, es una famosa madame Barcelonesa que en la actualidad compagina su actividad al frente de su propia casa de citas y contactos en Barcelona con frecuentes colaboraciones en los distintos medios de comunicación, que solicitan su presencia como persona de referencia y figura pública de relevancia para que ofrezca su punto de vista, conocimiento y experiencia sobre el mundo en general.
La honestidad es la palabra que mejor define su personalidad. Siempre es directa y clara en sus opiniones con las que expresa sin tapujos una serie de valores que le han marcado el camino a seguir durante toda su vida.

Su infancia

Lydia Artigas Peña, nació en Barcelona, el 31 de diciembre de 1938. Vivió y se crió sin sus padres, con su abuela, que procuró educarla con unos valores basados en la propia fortaleza y honradez ya desde bien pequeña, lo que le ayudo a aprender a superar con entereza muchas de las privaciones que sufrió en su infancia.

Estudió en el colegio de las Monjas Carmelitas donde paso los mejores años de su niñez a pesar de las dificultades, con perspectivas de convertirse en Monja de Clausura primeramente, luego de ser Monja Misionera y acabar finalmente con estudios artísticos, una educación más acorde con lo que posteriomente le preparaba el destino.

Viviendo ya con su madre, trabajo en una pastelería y luego en una fábrica de esencias, donde a causa de una enfermedad de su madre, es acogida por el dueño de la fabrica quien la inicio en el mundo de las señoritas de compañía, y del que, al despedirse, una vez su relación se vio abocada a su fin, le dijo unas palabras de gran relevancia que le quedaron grabadas en su interior y siempre le han acompañado: ‘’me hubiese gustado ser el último hombre de tu vida y no el primero’’.

Posteriormente las penurias continuaron y tras deambular por diferentes responsabilidades laborales, que nunca le permitían establecer su presente, quizá a causa de que su familia era poco dada al ahorro, decide finalmente presentarse en la mejor casa de citas de Barcelona en aquella época: San Mario.

Sus años como mujer de moral distraída

Ya como Sra. de Moral Distraída, siempre se sintió atraída por los mejores locales de Barcelona, donde ya sea por su alegría y fácil verbo, siempre era bien acogida. Fueron años diferentes, de formación e intenso aprendizaje, donde se marcó como meta ser la mejor.

Y así de San Mario a Villa Montse, luego Moreal y tantos otros, fue haciéndose un nombre, ya fuera por su creatividad y rectitud, como por su facilidad de distraer y divertir, amén de acabar conociendo a personajes celebres por su brillantez como por su singularidad, ya sea Salvador Dalí, Orson Welles, Camilo José Cela, El Rey Faisal bin Abdelaziz de Arabia Saudí Jean Paul Belmondo, entre otros.

Con el paso del tiempo y la evolución política del país, en 1968 se cerraron todos los locales de alterne por lo que se vió forzada a buscar su ubicación en bares y otros locales dedicados al sexo de pago, detalle que nunca le gusto y quizá por este hecho, no pasó mucho tiempo en decidirse a dejar su dedicación profesional para transformarse en una fiel y amante ama de casa del que sería su más gran amor. Con él, su vida transcurrió, durante diez años, como la de cualquier otra mujer en la España de los años 60 y 70. A pesar de que la vida en pareja, para alguien que siempre se ha sentido capaz e independiente, no acaba de casar con su situación, estuvieron juntos hasta el último momento.

Tiempo después conocería a un nuevo compañero y socio en su deseo de hacer realidad el sueño de su vida, montar un restaurante, donde además de trabajar mucho, se sentía cómoda entre sus clientes y su pasión por la cocina.

Al quedar embarazada, en esa difícil edad madura, no se vio con la fuerza, ni la ilusión, ni el apoyo para seguir adelante y decidió abortar a la vez que también el restaurante se puso en traspaso. Sin dudarlo, se fue a Londres, viviendo la peor experiencia de su vida, un recuerdo que siempre le acompañara ya que, mientras en España, su madre fallecía, sin poder Lydia estar a su lado seguramente cuando más lo necesitaba. Se juntaron a la vez, dos situaciones tan cercanas y tan diferentes que le provocaron sumergirse en una gran angustia que nunca ha olvidado hasta hoy día.

Su mayor recurso y salvavidas en aquellos momentos fueron la fortaleza que le enseño su abuela desde pequeña, convirtiéndose en la base sobre la que se pudo sostener para superar ese oscuro tramo de su vida. Finalmente consiguió rehacerse, con ilusión y reforzado ánimo, dispuesta a seguir luchando por ella y por todas aquellas personas que la necesitaban y buscaban en ella su protección.

La vuelta como la Sra. Rius, de moral distraída

Es entonces cuando decide volver a trabajar, pero esta vez como directora de su propia casa de citas para, finalmente, con su experiencia y particular visión de la vida, reinventar la concepción de la prostitución en Barcelona.

Con sus más de 40 años de experiencia en el sector decide que como madame debe intentar ser diferente y marcar un camino nuevo, basado en la transparencia y en la cercanía, con las premisas de dignificar a la señorita y halagar al señor, ambos cómplices en el mismo juego e interesados en la misma discreción.

Y es con esta filosofía como acaba abriendo en la calle Urgell de Barcelona, un piso de citas, rodeada de sus más intimas amigas y más acérrimos seguidores, para poco a poco y con el tiempo ir creciendo en experiencia y personas que quieren acompañarla en esta, la que acaba siendo, su más intensa experiencia.

Con el paso del tiempo y necesidad de mejor zona y más espacio, se traslada a la calle Villarroel, su ubicación de hoy en día y donde actualmente, con su especial forma de ser y el paso de los años, ha mantenido una total discreción, tanto en la comunidad como en la ciudad de Barcelona, que la han hecho acreedora de las más variadas e importantes visitas, además de un sinfín de anécdotas que, mediante la pluma del veterano periodista Julià Peiró, finalmente acabaron transformándose en el 2008 en las discretas leyendas publicadas en el libro sobre su vida: «La Sra. Rius, de Moral Distraída«, y una continuación en 2013: «La Sra. Rius al Desnudo: Confesiones de una Madame«.