Apadrinamiento de escorts

 

He trabajado mucho y sin duda la suerte ha tenido su peso, quizá menos del que desearía, pero si en lago la suerte me ha sonreído ha sido sobre todo en cómo y a quien he conocido como compañeras de viaje, las señoritas de compañía de mi casa de Barcelona, que son la base de todo y forman el mejor equipo.

La Clave Principal de entender nuestra relación es la confianza y la seguridad, dos detalles que en el día a día nos transmitimos continuamente, sobre todo para encontrarnos cómodas y a gusto con nuestro trabajo.

Cuando una persona me llama y viene a mi casa en el deseo de conocer más sobre esta profesión, mi primera pregunta siempre es si conoce este trabajo y si le gusta, ya que de lo contrario es mejor ni empezar.

Para su mejor confort, siempre les comento que los Sres. de mi casa los conocemos de hace mucho tiempo y que mas que clientes son amigos, detalle que siempre tranquiliza mucho, sobre todo al principio y más porque es cierto o casi siempre.

Ya que cuando empiezas un trabajo y más en el nuestro, es muy importante el entorno en el que te mueves y mas las personas con las que lo compartes tanto y esto es lo que fideliza en nuestra casa a Srtas. y Sres. 

Una vez ya decididas entramos ya en un proceso de consejos y sugerencias de cómo tratamos a nuestros Sres., por ejemplo, mejor no usar perfumes, sin duda no fumar, pero sobre todo que vivan y sientan la comunicación con su pareja de pago, en esos instantes, como parte de su relación, ser comunicativa es de primera necesidad y siempre procuro recordarles la estrategia que a mí siempre me funciono, ya que cuando me presentaban un Sr. Yo siempre pensaba que era un antiguo novio que había tenido y al que, aun queriéndolo mucho, hacía tiempo que no veía, de manera que todo era mas cálido y amigable.

Eso me da pie a sentirme una más, como todas, ya que si una persona que dirige una casa de citas, ¨ha hecho señores¨, es más fácil de entender nuestra relación y que la comprensión y el afecto entre las Srtas. sea sincero y fluido y siempre muy familiar, ya que ellas, de esa manera, saben que yo he vivido cualquier situación que se dé y estaré siempre a su lado, para hacer, de cualquier momento, una oportunidad de que nunca se pierda la dignidad para nadie.

Tal vez esta complicidad en conocer ambas partes y lo delicado y especial que es ¨hacer Sres.¨ nos pone en el mismo plano, trascendiendo a la Sra. Rius, para encontrarse frente a frente dos mujeres, que en unas circunstancias viven una misma época, con sus dificultades y sus alegrías.

Y así en esta vida que nos ha tocado vivir y hemos desarrollado el mismo trabajo, la relación establecida con todo mi equipo ha sido siempre y será muy bonita y especial y estoy segura, sin lugar a dudas, que nos queremos y nos respetamos y este es el éxito más importante de nuestra casa, de nuestra relación y de nuestra vida como Sras. De Moral Distraída. 

Es costumbre en mi casa, que toda la experiencia acumulada en años se vuelque en la Señoritas, que, como yo, un día, deciden atreverse con una Profesión que nunca es fácil.

Si bien rápido su aprendizaje, no está exento de esfuerzos.

Quizá la más antigua profesión, pero al amparo de quien, por muchos años tiene todo el bagaje necesario para que la relación entre Señorita y Señor sea el éxito de unos momentos que tienen que acabar siendo inolvidables.

Yo siempre digo que en nuestra relación siempre es la Señora la que pone mucho más que lo que el Señor paga.

Y es por eso que en el escrito dedicado a mis Srtas. y digo mías por su juventud y si me permiten la vanidad, mi experiencia, como nunca hasta hoy han sido más suyas…, siempre, siempre me he sentido a su lado muy cerca, pero lo suficientemente lejos como para que su situación sea cómoda.

Saludos, Sra. Rius.