La discreción en nuestra casa de citas en Barcelona

 

En mi casa como en cualquier otra que se precie, siempre la discreción es la primera norma y respetada por todos, ya sea la Srta. como el Sr., dado que en esta norma esta la herramienta para superar ciertas hipocresías de nuestra sociedad, que aun no entendidas, son muchas veces ni si quiera respetadas.

Y es por eso que quiero puntualizar el detalle de mis comentarios, publicados en mi libro, y ahora también en alguna entrevista, sobre algunas de las excentricidades de las personas a las que con muchas otras Srtas., he acompañado, como en el caso del Sr. Dalí u otros famosos, en los que mas que Sra. de Moral Distraída actuaba de comparsa, publico o figurante.

Estas situaciones no eran sexo o al menos no para mi, eran simplemente excentricidades, en las que las situaciones, por tragicómica, como en el caso del pato o por lo menos curiosas, siempre me han hecho pensar que al contarlas no perjudico a nadie.

Por otro lado también siempre he sentido que lo explico porque son celebridades que ya no están con nosotros, y creo que contando estos aspectos más íntimos de sus vidas, más allá de la simple anécdota, puede ayudar a entender mejor la vida de estos grandes personajes y sus relevantes obras en cada uno de sus respectivos campos.

Las intimidades, las mías con los Sres. a los que he amado por dinero, esas nunca han salido, ya no de mi casa, siquiera de la habitación y por supuesto igual las de mis Srtas.

Por que esa es nuestra razón de ser, soñar y vivir unos instantes inolvidables, en la intimidad y para el recuerdo de uno mismo, en los que no hay ni prepotencia, ni vanidad, donde la demostración no es necesaria y sobretodo solo hay la magia de hacer realidad aquello que anhelamos.