Desde el calor de nuestro hogar, que es el suyo siempre tanto ahora en estas fechas señaladas como en el resto de los días del año, quiero desearles unos instantes de paz y compañía junto a todas aquellas personas queridas.

Sea en la proximidad o en la distancia, en la presencia o en la ausencia, el corazón es capaz de recoger unas palabras, un abrazo o un recuerdo y transformarlo en un hermoso sentimiento de agradecimiento.

Ese mismo agradecimiento es el que siento por todas aquellas personas que nos visitan y confían en nuestra savoir faire. Porque ustedes son tanto mi inspiración como la de las señoras y señoritas de compañía de nuestra casa, el motivo de hacer cumplir mi mayor ilusión, el satisfacer las suyas desde nuestro corazón.

 

Les deseamos a todos una Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo 2020.

Gracias, siempre suya, Lydia Rius.