El perfume en nuestra casa de Barcelona

 

Muy interesante y enriquecedores los detalles y sabiduría expresados en la Contra de La Vanguardia que entrevista al Sr. Ramon Monegal, perfumista. Sus comentarios muy adecuados en lo que se refiere a los olores del Amor, la Sexualidad, el aroma del Jazmín y el del Pachuli, pura seducción.

Si bien añadiré, con su permiso, nuestra experiencia en referencia a los olores y aromatizaciones, que en una casa de Moral Distraída pueden darse, ya que en un lugar donde la seducción y la discreción son los detalles de mas importancia, el perfume es incompatible, ya sea por las evocaciones que sugiere antes, ya sea por la permanencia con la que se resiste a seguir recordando esas vivencias, después. Como dice el Sr. Monegal el perfume antecede a la persona, y permanece en la ausencia, incluso hasta allí donde no debiera…

Y es por eso que en una casa de Moral Distraída, el detalle de los aromas, debe llevarse en la mas estricta contemplación hacia los olores mas asepticos y neutros posibles, incluso si cabe, mas comunes, en mi andar siempre he usado la Colonia Lavanda Puig, que en su esencia evoca frescor y naturalidad, sin elegancias complicadas, si quiera cómplices de sospechas inadecuadas, pero siempre limpia.
Y es por eso que al final el sentido común se hace norma y en casa, la suya siempre, nuestras Damas y Sras, siempre llegan poco o nada perfumadas, simplemente con el aroma de la naturalidad, limpia y fresca.