• Blog de la Sra. Rius de moral distraída
  • Blog, anécdotas, opinión, comentarios, aparición en los medios, entrevistas
  • Blog de su casa de citas para sexo, contactos, escorts, relax, mujeres en Barcelona

Les adjunto la entrevista que tuve el placer de realizar para el periódico israelí Yedioth Ahronoth el pasado mes de marzo, y que he tardado en compartir a causa de la traducción del artículo. Gracias.

Entrevista periódico Israelí Yedioth Ahronoth

LA PRIMERA Y LA UNICA

Lydia Artigas a la edad de 73 años es la más veterana de las Señoras de Moral Distraída en Barcelona, es una Institución reconocida, tanto, como el famoso equipo de fútbol de la ciudad.

Salvador Dalí, Orson Welles, que fue considerado como uno de los directores de cine más grandes de todos los tiempos, e incluso el rey Faisal de Arabia, están entre sus conquistas.

Nos reunimos en su apartamento en el barrio del Eixample, ella defensora de las relaciones en casa no teme a la amenaza de las autoridades de Cataluña que quieren destruir la industria de la prostitución en las calles. La Sra. Artigas, señora veterana y profesional en Barcelona, que también se la conoce como la señora Rius, me saluda con un ajustado vestido rojo, corte de pelo elegante y sutil maquillaje que destacan sus grandes ojos azules. Las amenazas de las autoridades realmente no son su preocupación, por el contrario, "si se ponen las prostitutas de las calles en casas, sólo nos dará más ingresos", dice sonriendo

Ella es propietaria de la casa de citas más popular en Barcelona, donde emplea a 20 mujeres. Las paredes de su apartamento cubiertas de fotos de estrellas, Marilyn Monroe, Audrey Hepburn, Grace Kelly y muchas famosas películas.

Nos sentamos en la habitación donde hay una biblioteca llena de libros de Agatha Christy, Hitchcock y desde libros de arte a la biografía de Hillary Clinton.

— "Aquí es donde me encuentro con mis Señores"— , dice con una sonrisa. —"Esta es nuestra sala de confesiones, donde cada uno explica sus anhelos y yo los hago realidad, esa es mi pequeña vanidadTengo siempre varías opciones, pero siempre es una cita a ciegas. Las chicas no están en casa, por lo que la confianza es básica. Como siempre digo: Es importante que los hombres vengan, pero es más importante que vuelvan"—, se ríe. Tiene un maravilloso sentido del humor.

INFANCIA DIFICIL

A excepción de un cuerpo atractivo y conveniente a sus Señoritas les pide actitud y creatividad. —"Yo recomiendo a mis chicas que imaginen que el hombre que está con ellas es una estrella de cine o es el hombre de sus sueños. De esa manera es más fácil para que ellas puedan sentirse cómodas y motivadas"—.

Aunque todo tiene sus límites, sobre todo en la experiencia de la Señora Rius con Salvador Dalí. —"Esa fue una experiencia impactante"—, me dice: —"Salvador Dalí llegó a la casa donde trabajaba, con su famoso bigote. Fue muy emocionante pensar en su compañía, pero al final ella, solo fue una más en el espectáculo"—. Le trajeron 8 chicas rubias y suecas y también trajo un pato. Lydia pensaba, ingenuamente, que el pato era para la cena, ¡pero no! Y Dalí lo sacrifico a su manera, lo mismo que sus pinturas.

El escritor Camilo José Cela también era diferente: —"Precisaba de la rotura de platos para la excitación, todo lo que teníamos que hacer era tirar al suelo uno por uno y el conseguía su excitación. Al parecer, en su infancia su madre solía gritar a la chica que trabajaba en su casa cada vez que se rompía un plato"—.

Una buena memoria le asiste para recordar al Rey Faisal, que la invitó a ella y a otras 30 chicas a su habitación en el hotel Ritz: —"Nos hizo desfilar en ropa interior y él, vestido con una túnica de fantasía bordada con hilo de oro. Me sentí en otro mundo"—.

Pero uno de sus momentos más dulces fue con Orson Welles: —"Vino a Barcelona para la filmación de su película y me eligió para la noche, me sentí como si estuviera en el cine, como Rita Hayworth"—, se ríe.

No hay duda de que sin su sentido del humor no sería capaz de mirar al pasado y quizá también al presente y el futuro a través de las gafas de sol de color rosa. Pasó su infancia con su madre Teresa y su tía Conchita en un apartamento de una habitación con muy pocos ingresos. —"Hace 50 años la vida en Barcelona no era nada fácil. Mi madre hizo señores pero sin gustarle. Yo trabajaba en una fábrica, pero no ganaba lo suficiente. A la edad de 22 años le dije a mi madre que yo también haría Señores, y me fui al mejor lugar en la ciudad. Era un burdel muy competitivo y las mujeres allí eran increíbles. Con mi primer hombre, llore mucho y el que era un buen hombre, elegante y educado me tranquilizó y animo. Pensé en Escarlata O'Hara en 'Lo que el viento se llevó', cuando dijo que nunca mas volvería a pasar hambre"—, dice Lydia —¨quizá era la única chica de Barcelona que trabajaba en esta profesión por voluntad. Conocí chicas del sur y catalanas"—. Ella era y es catalana y eso le dio ventaja en la medida que trabajaba en Barcelona, su ciudad y con su idioma, —"me sentí como en casa"—.

Como persona experimentada pasa su devoción a la profesión a la siguiente generación: —"A mis chicas les encanta lo que hacen. Cada trabajo debe ser hecho con el corazón y la mente—".

Pregunta: Usted lo hace parecer tan sencillo, pero todavía estamos hablando de la venta de su cuerpo...
"Para mí, el sexo puede ser hecho por amor o por dinero. Si sólo te acuestes con alguien por el simple hecho del sexo suena superficial. Las parejas que basan su única relación en el sexo no duran. Pero en esta profesión hay que sentirse bien con lo que haces. Ahora con la crisis económica muchas chicas vinieron a mí para hacer dinero rápido, pero nunca fácil. No se puede hacer esto como un ingreso único, tiene que ser un mas a mas"—.

SOÑÓ CON SER MONJA

Ella también tuvo experiencias con hombres menos conocidos. —"Hubo un hombre que la llamo y le pidió que se pusiese el vestido de boda de su difunta mujer. Era muy rico, e incluso le pidió que entrara en un ataúd, pero hasta aquí pude y me fui. No había duda de que necesitaba tratamiento psicológico"—.

Es difícil de creer, pero en su infancia quería ser monja. Ella indica que es católica y cree: —"No hay pecado en la profesión del sexo para adultos"— dice —"la líbido de los hombres es tan natural como la necesidad de alimentos. ¿Quien no tiene ganas de comer diferente en un restaurante?"—.

Pregunta: ¿La institución del matrimonio?
— "Hace 50 años la clase burguesa catalana reconoció la necesidad de los hombres para ir con otras mujeres. Hoy las mujeres quieren y pueden ser como los hombres. Trabajar, el Ocio, las libertades y los derechos, pero sin duda son naturalezas diferentes… Los matrimonios de hoy no duran tanto como antes. La importancia que se da hoy al sexo y la falta de valores, como la lealtad, la honestidad, la confianza… creo que ha arruinado la institución del matrimonio. Los matrimonios solían durar años, pero hoy, cuando la atracción física se ha ido usted se divorcia. Para los hombres el sexo es una necesidad y que aquí les damos lo que necesitan, pero sin hacer trampa, sin tratar de seducir o tratando de traer a un niño con engaños"—.

¿No tiene miedo de romper matrimonios?
"Por el contrario, aquí reforzamos los matrimonios"—, explica con entusiasmo —"la necesidad de los hombres y las mujeres son diferentes. La traición es cuando una mujer sale con un hombre casado o cuando un hombre está teniendo un romance a espaldas de su esposa. En nuestro caso no es una traición. Si un hombre tiene la necesidad de cumplir sus fantasías o de obtener un poco de atención que no tiene en su casa, vienen a nosotras en lugar de tener un romance con una compañera del trabajo que sólo le va a complicar la vida "—.
Esta es también la razón por la que no deja que los hombres repetir con la misma chica: —"Es como un restaurante, cada vez que se viene se eligen platos diferentes del menu¨—.

TRABAJO CON MUCHA GENEROSIDAD

Artigas es una mujer elegante, bien cuidada y muy agradable en todos los aspectos; se toma su profesión muy en serio y se enorgullece de ello. Y si usted le pregunta, ella está muy en contra de los libertinajes de la sociedad actual: —"Tener relaciones sexuales en la calle? De ninguna manera. No es cómodo y es peligros, antihigiénico y ahora ilegal"—.

En su trabajo, ahora empieza una nueva dimensión, con personas con discapacidad  "Estamos aquí para ellos y eso les hace sentir bien"—.

Pregunta: ¿Qué edad tienen tus Señoritas?
—"De 28 a 50 años. Sí, las mujeres también mayores, pueden triunfar. La razón es que las mujeres más jóvenes no siempre saben cómo distraer a los hombres y entretenerles"—.

¿Cuál es la petición más común?
—"Un hombre que pide dos Señoritas. Uno de ellos me lo explicó: Le prometí a mi esposa que nunca estaría con otra mujer, es por eso que siempre estoy con dos"—.

¿Cuál fue su momento más difícil?
—"Un aborto a la edad de 45 años. En España era imposible, así que tuve que ir a Londres. Las condiciones eran terribles y sufrí mucho, además al regresar me dijeron que mi madre había muerto. Para todas las mujeres un aborto es una cosa muy, muy difícil. Hasta hoy duermo con una almohada cerca de mi vientre¨—.

¿Alguna vez ha vivido en pareja?
"Sí, ocho años. Durante ese tiempo me tome un descanso del trabajo, por supuesto, tenia pareja y me gusta ser fiel a mis decisiones"—.

¿Qué pasa con el sueño de convertirse en monja?
"No hay ninguna conexión con lo que hago y creer en Dios. También creo que me ayuda en la vida"—.

Lydia Artigas, la Sra. Rius, dice que si ella pudiese volver a vivir su vida otra vez, no iba a cambiar mucho, aunque muchos de sus Señores le han ofrecido irse con ellos en una relación seria, pero ella siempre se negó. —"Tengo la capacidad para hacer la vida hermosa a muchas personas. Yo he querido ser la mejor, siempre, en todo lo que he hecho, por eso he disfrutado cada minuto de mi vida y quizá es por eso que incluso hasta hoy aun me mandan flores..."—.

En un programa de radio que recientemente la han entrevistado le preguntaron que dos canciones representan mejor su forma de concebir la vida: Ella optó por 'La Vie en Rose' de Edith Piaf y 'A mi manera' de Frank Sinatra: —"Es como si hubieran sido escritas para mí"—, dice, y sabe de lo que está hablando.

 

 

Sígame en las redes sociales

Facebook de la Sra. Rius Twitter de la Sra. Rius Canal YouTube de la Sra. Rius Google + Sra. Rius iVoox Sra. Rius

Contacte con nuestra casa

De lunes a domingo de 8h a 20h
Teléfono934190348
934301946
934396393

También puede escribirme a
ico email bottominfo@srarius.com
o a través del formulario
en el apartado de contacto.