La legalización de la prostitución

Después de leer el artículo de Patricia y aun con cierto desconocimiento, pues nunca he trabajado en la Calle, estoy de acuerdo en que erradicar la Prostitución de nuestra vía pública, tendría que ser el objetivo de la Administración Pública, ya que eso daría salubridad al sector, pero siempre buscando vías de legalización para el ejercicio y la apertura de locales, nunca limitando su existencia y menos cerrándolos, ya que eso es lo que lleva a la calle, por la vía directa.

Patricia | J. PUIG | el Periódico

Siempre he pensado que la Policía, como nuestros políticos, todos funcionarios, deberían estar al servicio de la ciudadanía, toda, la normal y la estigmatizada, la de día y la de noche y aunque mi experiencia siempre ha sido buena sé que no siempre su comportamiento es ejemplar.

La prohibición de trabajar en la calle, que desde mi punto de vista es correcta, y tendría que ir acompañada de la involucración de la Administración en fomentar la reubicación de las Srtas. que dejan la calle, buscando su ordenamiento municipal, fiscal y legal, además de sanitario y de seguridad, tanto para la Srta. como para el cliente y esto pasa por la correcta gestión de las licencias de apertura de locales para su ejercicio, dentro de una normativa que los regule de forma eficiente y real, sin perjudicar a nadie, favoreciendo el ejercicio libre y controlando la explotación ya sea de menores o el proxenetismo.

La Prostitución es una actividad que si se realiza en libre elección por la razones que sean tiene que ser respetada y legalizada, ya que dentro de este trabajo ha habido muchas personas que han sido capaces de vivir y poder desarrollar su familia, no sin falta de esfuerzo, ya que como cualquier actividad profesional tiene sus opciones de éxito y fracaso.

Para nosotras la legalización y todos los deberes que ello conlleva como el pago de impuestos, lejos de ser un problema, es a corto y largo plazo, un claro beneficio, ya que también disfrutaríamos de todos los derechos, de ahí la clara necesidad de la legalización.

Donde sí hay que ser inflexible e intolerantes es con las mafias y la explotación, ya sea de menores como la trata de mujeres, pues es ahí donde se genera toda la oscuridad y mala fama de un oficio que siempre ha existido.

Me alegra que medios como ahora el Periodico sean, en su libertad de expresión, valientes para poder presentar a la sociedad una realidad que por antigua, no es nunca invisible y en la representación de personas reales de carne y hueso, como Patricia, puedan presentarnos realidades que están ahí, cerca, conviviendo con el día a día de todos, de la sociedad, de nosotros.

Gracias

¿Curso para ser prostituta profesional?

Como Madame y con una larga y dilatada experiencia de años en el oficio, he leído, escuchado y visto noticias de todo tipo, sobre, para y por la prostitución, pero esta, sobre un curso de pago, para ser prostituta y asegurarse un trabajo fijo y estable, con sus clases teóricas y prácticas, me parece de un atrevimiento y falta de ética inadmisible.

Primero para el alumnado, ya que espero y deseo que la empresa que imparte el curso no se aproveche de las razones que llevan a 90 Personas a inscribirse, quizá la desesperación, basada en la situación económica actual, el engaño sobre este oficio de difícil lidia, la escasa formación e información de las personas, quizá la confusión o el abuso de ilusión por trabajar de personas seguro que confusas y mas engañadas, que buscan trabajo, cualquier trabajo.

¿Alguien cree que este oficio es como una maestría?,  que se aprende en clase a fuerza de estudiar y que además al finalizar el curso van a tener un trabajo remunerado, digno y respetable…? En nuestros días hay algún estudio que nos de trabajo seguro? Este como todos precisa de aptitudes y sobre todo actitudes, que evidentemente y en este caso mas no se aprenden: se tienen o se adquieren en el andar por la vida, nunca en una Escuela.

Por favor, la prostitución, que sin duda es oficio, se aprende por naturaleza de la persona interesada, con mucha experiencia, siempre mejor desde cierta madurez y sobre todo, habiendo antes vivido otras experiencias laborales, que puedan permitirte decidir, y sobre todo escoger.

Es curioso que con los recortes en Educación haya escuelas, por así llamarlas que tengan esta osadía y bajo el amparo de una buena acción quieran engañar a personas que por necesidad caerán en sus redes.

Lógicamente y sin lugar a dudas La Dir. Gral. de la Mujer, en la Comunidad de Valencia, debe y sin más dilación, iniciar los trámites para la denuncia de tales hechos, ya que es una lástima que en lugar de proteger e intentar regular la prostitución en España, tengan que inutilizar su tiempo en acciones para poner más en evidencia un oficio que nunca ha estado considerado como tal.

Un cordial saludo, Sra. Rius.

El acoso policial de las prostituas en Barcelona

Antes de nada quisiera presentarme soy la Sra. Rius, Lydia Artigas para Uds.

Para empezar mi reflexión, lo hare por el último detalle que se reclama en el manifiesto de la Plataforma de Prostitución de Barcelona, en el que se comenta que las Sras. del Sexo, están cansadas de no estar bien protegidas o incluso nada protegidas y por supuesto de no ser respetadas.

Después de muchos años en el oficio, he aprendido muchas cosas, pero la más importante es sobre respeto y dignidad y para que te respeten, siempre, siempre, tiene que empezar el respeto, por uno mismo y es por eso que quiero exponer que en la calle nunca nadie que ejerza cualquier actividad y menos una como la nuestra, podrá respetarse y menos exigir el mismo respeto y protección que las personas que trabajan en algún lugar, lejos de las miradas, opiniones, juicios y demás.

La calle es territorio de todos, los buenos y los malos y siempre aquellos que se creen con mas derecho por diversos motivos son los menos tolerantes y más dispuestos a pisotear dignidades y respetos. También como la calle es de todos, hemos de respetar a los que por su opinión no les gustamos o no nos aceptan y cívicamente buscar nuestro lugar, también, porque nadie y nosotras tampoco, debe ni debemos,  hacer negocios sin contemplar las reglas administrativas y legales.

Y quizá por eso, todos tenemos que jugar a las mismas reglas y buscar un lugar donde encontrar nuestra dignidad, una casa, un piso, ya sea propio o publico, que ese es o seria otro cantar.

Yo siempre me he sentido orgullosa de mi trabajo y dedicación, sin mascaras a cara descubierta y sin falsedades con mi nombre de verdad y explicando siempre y más cuando ha sido necesario e interesante para el oficio, cuál era mi forma de pensar…, en la tele, en la radio o en la prensa, sin grandes ambiciones pero segura que en la constancia del día a día presente, construimos nuestro futuro.

La Sra. Clarisa Velocci, una de las portavoces del Colectivo Prostitutas Indignadas, creo que podría llevarlo mejor, Sra. Velocci, estas declaraciones a los periodistas instando a la Policía a tratar a las Prostitutas de igual manera que al resto de la ciudadanía, abogando para abrir el diálogo entre la Administración y las Entidades Sociales, que trabajan en el ámbito de la prostitución para abordar el asunto de forma consensuada, por cierto no se qué entidades sociales trabajan para intentar mejorar esta situación; nunca nunca han servido de nada, ya que siempre se nos ha colgado la etiqueta y ya no hemos podido desarrollar nuestro lógico razonamiento.

Yo no estoy en el mundo de la calle porque estos escándalos y estas Sras. semidesnudas por la ciudad, no me parece bien, hace treinta años, no solo les habrían aplicado una fuerte sanción sino que además las habrían detenido, afortunadamente con los años las cosas han mejorado, pero con la calle y la prostitución siempre tendremos las de perder, ya sabemos que la policía tiene que guardar el orden, pero es que realizar esta tarea con gente como las personas que las buscan a Uds. no es fácil, sin que a veces las mas, Uds. paguen por otros, está claro que no están en la calle por placer y que todo se andará, pero la calle es riesgo Sra. mía y se me ocurren muchas alternativas para encontrar un lugar donde poder desarrollar su labor, con seguridad, higiene, comodidad y discreción.

En cualquier caso, un fuerte abrazo y ánimo para seguir su labor.

Sra. Rius.