Los premios Oscars

Recuerdo con mucha nostalgia, mis primeras películas en el cine, buscando soñar despierta y los Oscars de aquellas épocas, muy diferente de los actuales, sin duda el paso del tiempo ha marcado la diferencia. En aquella época, mi época, el cine era mi vida, mis sueños, todas mis ilusiones, ahora con los años, sigo soñando con él, aunque actualmente ha cambiado, seguramente se adapta mejor a los tiempos que corren, mas violencia, mas sexo, destrucción, crímenes y sobretodo realismo exagerado, sin cabida a la imaginación.

Aun así a pesar de la nostalgia, algunas cosas pasadas siguen siendo mejores, y como ejemplo tenemos a la película que ha ganado los Oscars: The Artist, este homenaje al Cine Mudo y que puede perfectamente estar vigente hoy en día. Todavía hay esperanza de que podamos seguir soñando y ser algo más felices. También mi humilde homenaje a esa grandísima actriz que es Meryl Streep y que con su interpretación de la Dama de Hierro en el papel de Margareth Thatcher, gana su tercera estatuilla en su gran carrera.

Felicidades para todos los premiados, por su esfuerzo en que el cine sea eterno. Como no agradecer ese recuerdo generoso de Hazanavicius a Billy Wilder, por tantas y tantas horas de placer y entretenimiento que con sus maravillosas películas hemos disfrutado, sin duda irrepetibles.

La discreción en una casa de citas

En mi casa como en cualquier otra que se precie, siempre la discreción es la primera norma y respetada por todos, ya sea la Srta. como el Sr., dado que en esta norma esta la herramienta para superar ciertas hipocresías de nuestra sociedad, que aun no entendidas, son muchas veces ni si quiera respetadas.

Y es por eso que quiero puntualizar el detalle de mis comentarios, publicados en mi libro, y ahora también en alguna entrevista, sobre algunas de las excentricidades de las personas a las que con muchas otras Srtas., he acompañado, como en el caso del Sr. Dalí u otros famosos, en los que mas que Sra. de Moral Distraída actuaba de comparsa, publico o figurante.

Estas situaciones no eran sexo o al menos no para mi, eran simplemente excentricidades, en las que las situaciones, por tragicómica, como en el caso del pato o por lo menos curiosas, siempre me han hecho pensar que al contarlas no perjudico a nadie.

Por otro lado también siempre he sentido que lo explico porque son celebridades que ya no están con nosotros, y creo que contando estos aspectos más íntimos de sus vidas, más allá de la simple anécdota, puede ayudar a entender mejor la vida de estos grandes personajes y sus relevantes obras en cada uno de sus respectivos campos.

Las intimidades, las mías con los Sres. a los que he amado por dinero, esas nunca han salido, ya no de mi casa, siquiera de la habitación y por supuesto igual las de mis Srtas.

Por que esa es nuestra razón de ser, soñar y vivir unos instantes inolvidables, en la intimidad y para el recuerdo de uno mismo, en los que no hay ni prepotencia, ni vanidad, donde la demostración no es necesaria y sobretodo solo hay la magia de hacer realidad aquello que anhelamos.

Ir a una casa de citas no supone una infidelidad

A raíz de la publicación de mi entrevista en La Vanguardia Digital, ha habido multitud de comentarios y diversidad de opiniones, sobre todo, por la frase con que la titula, la Periodista Neus Palou: “Ir a una casa de citas no supone una infidelidad”.

Quiero aprovechar este momento para extenderme un poco más sobre este comentario e intentar aclarar lo que deseo expresar:

Lo primero y mas importante es que es una expresión que se fundamenta en infinidad de comentarios, fruto de muchos años de experiencia y relación con infinidad de personas, Sres. Solteros y Casados, jóvenes y maduros, que en la mayoría de las ocasiones me han alagado con su confianza, preguntándome sobre sus dudas u ofreciéndome su visión sobre lo que, para ellos, era venir a mi casa y que, en esquema, se definía en el titulo de la entrevista. 

Siempre he sido de la creencia de que la infidelidad física no es grave y menos, mala, mayoritariamente puntual y siempre pasajera, incluso me atrevería a decir que desde un punto de vista antropológico se podría considerar natural.

Las evasiones, por usar alguna expresión, de este tipo, si es que se necesitan y por eso se hacen, en muchos casos, ayudan a que las parejas puedan perdurar más, al eliminar una tensión innata del ser humano, sin duda mas masculina que femenina, en el deseo de tener sexo mas veces de las que son posibles o apetecen en el seno de la pareja, o estar con distintas personas, o encontrar en una persona de diferente sexo aquello que no encuentra en su pareja.

Concluyendo, como resultado, el equilibrio en su matrimonio, o el valorar aún más positivamente a su pareja, o simplemente mantener la armonía, sobre todo en aquellos detalles que son realmente importantes, el amor, los hijos, la familia, el día a día, etc.

Yo siempre he dicho que el sexo solo se puede hacer por Amor o por Dinero y es por eso que lo que creo pernicioso y negativo es la infidelidad sentimental y el sexo libertino o continuado con otra persona externa a la relación estable y/o conyugal, ya que es síntoma de que algo realmente no funciona, detalle que NO se debe afrontar, con una doble relación, si no con el diálogo y la comprensión por ambas partes, buscando el equilibrio y el amor, que si no se encuentran, entonces es cuando se deben tomar decisiones, en las que siempre queda tiempo de sobras para rehacer la pareja con otro persona, si fuese el caso.

Incluso, hoy en día, en general, la facilidad sexual que se da a los jóvenes, ya sea en la sociedad, como en la familia, es a corto plazo, una libertad, para la que la educación a las edades que se permite, no da para su control y respeto y de ahí todos los problemas que se derivan. Aunque este es un tema que me gustaría tratar en otra ocasión y con mas profundidad.

Si me permiten y resumiendo, el sexo en una casa de citas, para muchas personas puede ser hasta una necesidad, para otras el descubrimiento del sexo con todas las garantías, incluso puede llegar a ser un buen lugar de formación donde conocer mejor la sexualidad de la mujer y aprender a tratarla con la delicadeza y cariño que merece. En cualquier caso, para mi, nunca será una infidelidad.